Mi rockero favorito


Era excitante verle escuchar música, bailaba al ritmo de la canción, fingía una guitarra eléctrica y fruncía el ceño. Me encantaba verle, era como estar en el paraíso. Aún recuerdo las canciones que me cantaba cuando estaba triste, solo por hacerme reír. Eso me gustaba de él, su facilidad para ser feliz, para hacerme feliz.
Recuerdo que se levantaba de la cama y encendía la radio, la cadena de rock nunca podía faltar. Me daba un beso en la frente y empezaba a cantar mientras preparaba el desayuno. Guardo aun todas las notitas que me escribía en el desayuno. <<A mi fan número uno, a la que más quiero>>. Me alegraba la vida verle mover su precioso torso hacía para sacarme a bailar en la habitación.
Era mágico. Siempre le llame rockero, le decía que era mi favorito; y le encantaba. Decía que se sentía fuerte para presentarse a los castings. Los castings, los horribles castings. Uno de ellos le apartó de mi lado como le echo de menos, joder. Recuerdo ese día como si fuese ayer, llegó cantando y saltando que tenía una gira, que le habían cogido.
Ninguno de los dos imaginó nunca que aquello significaría despedirnos. Intentó rechazarlo, pero no podía permitírselo, era su sueño. Entonces, se fue. En casa ya no sonaba la cadena de rock, ya no había notas secretas en los desayunos, ya no sonaba su guitarra en los días de lluvia, ya no había quien me hiciese reír cuando lloraba por su marcha.



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