Ella



Se reía de la noche, del día, de la luna. Se reía de las calles. Se reía del tiempo. Se reía de la vida. Se reía de ella, de ti, de mí. Se reía. Se pasaba la vida riendo y yo contemplando su risa, sus maneras, su sonrisa. Ese dulce tono que aún me atormenta por las noches. No recuerdo si quiera si era rubia o morena pero aquel sonido no consigo sacármelo de la cabeza. Me persigue. Me atormenta.



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