Acabé disparándote


Decías que te gustaba bailar bajo la lluvia, que era como estar en una de tus películas favoritas; y yo te seguía. Te seguía a todas partes. Me encantaba la inocencia con la que caminabas, me encantaba lo atrevida que eras, que supieses que ahí estaba yo para curarte las heridas. Eras tan natural como follar a pelo, con tu sonrisa burlona y aquellos ojos que siempre veían lo mejor de mi aún que yo no fuese capaz. Te prometí que te cuidaría, que te protegería de las balas, pero acabé disparándote. Te merecías todo y un poquito más, pero no supe verlo. Eras tan frágil que asustaba enamorarse, y yo estaba cagado de miedo.

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