Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2022

Ese cosquilleo

  Ninguno de los dos pronunció ninguna palabra antes de que nos fundiésemos al fin en un beso. Un tierno beso que rozaba la suave piel de mis labios, que casto se acercaba reconociendo mi aliento, probando poco a poco el sabor de mi respiración. Tomándose todo el tiempo del mundo para recorrer cada milímetro de mi boca. Un beso al que le sigue otro más aventurero y provocativo, uno que se apropia de mis labios, como si le perteneciesen, como si fuesen suyos, como si sus labios fuesen míos. Comienza a saborearlos, a acariciarnos, hasta que en pequeños mordiscos su boca hace estremecer a la mía. Su boca recorre mis labios de lado a lado como quien prueba un helado. Entonces, en un instante, se aleja separando nuestros labios, pero no dice nada, no rompe el silencio del coche, me mira y sonríe. Sonríe pícaramente para volver a tomar mis labios, para que nuestras lenguas bailen al son de nuestras respiraciones, que cada vez van más rápido, más deprisa. Mis manos comienzan a perderse ...

INCENDIO

  Veía el poder en sus ojos mientras me deslizaba en su despacho, era tan imponente que todo el edificio le temía, salvo yo. A mí no me daba miedo, porque sabía que nunca me haría daño. Me acerqué a él con paso seguro porque quería que ocurriese, quería que pasase lo que sabía que ocurriría en cuento cerrase la puerta.   Sus labios en seguida estuvieron encima de los míos mientras sus manos danzaban por todo mi cuerpo, tocándome, apretándome, acariciándome. No pude reprimir los primeros jadeos que salían de mi interior mientras él iba recorriendo un camino de ardientes besos desde mi cuello hasta mis clavículas. Empezó a desabrocharme la blusa blanca que llevaba puesta, a cada botón la excitación crecía, a cada paso deseaba ya el siguiente, y el siguiente. Cuando desabrochó el ultimo botón la blusa cayó al suelo, donde sabía que le gustaba que estuvieran mis prendas de ropa. Intenté acercar mis manos a la hebilla de su cinturón, pero rápidamente negó con la cabeza, éste er...