Aguadillas
Todavía recuerdos aquellos momentos en los que los problemas eran menos, en los que todo lo que se nos echaba encima sin parar, conseguíamos quitárnoslo y seguir adelante. Como echo de menos aquellos días. Días en los que tu única preocupación era ser el primero en la fila para entrar a la escuela, en los que encontrarse un trébol de cuatro hojas realmente te daba suerte, en los que tus seres queridos no estaban mitigando tu estado continuamente. Tiempos de niñez, de correr con los pies descalzos, de llevar las rodillas llenas de postillas a medio quitar porque éramos demasiado salvajes (o eso pensábamos). Ahora, hoy en día echo de menos todas aquellas cosas, porque si hubiese sido un poco más lista, un poco más rápida, un poco más eficiente quizá no estaría contando esto, sino que estaría divirtiéndome. O quizá, solo siendo feliz. Los problemas me persiguen uno detrás de otro y yo corro, corro veloz todo lo más rápido que puedo, pero siempre me alcanzan. Me agarran del cuello desd...