Entradas

Mostrando entradas de junio, 2018

Después de que te marchases

Después de que te marchases me mire al espejo y no reconocí a la persona que me estaba devolviendo la mirada. Sé que se supone que aquel era mi reflejo, pero no conseguí reconocerme. Estaba cambiada. La chispa que siempre encontraba en mis ojos ya no lucia con la misma fuerza, a pesar de que estos seguían inundados en lágrimas. mi reflejo era la viva imagen de en lo que me había convertido tras tu marcha, una mujer vacía. Después de que te marchases sonreír ya no era un hábito natural, ya no me salía. Mis sonrisas se convirtieron en sonrisas forzadas, me dolían las mejillas de por obligarlas a mantener la sonrisa. Siempre fui de sonrisa fácil, de reírme con naturalidad por cualquier cosa, pero hasta eso te lo llevaste con tu huida. Después de que te marchases me costó conciliar de nuevo el sueño, ya no dormía plácidamente. Aparecías en todas y cada una de mis noches, aun no sabría si denominarlos sueños o pesadillas. Tenerte en sueños, pero no poder tocarte despierta se había c...

Al otro lado

Y es ahí cuando te das cuenta de que todo se ha acabado, de que no existe un final feliz para todo el mundo, de que todas esas historias que has leído en los libros te hacen creer que puedes conseguir el amor que se consigue en ellos. Pero lo que no te cuentan es, que cuando crees que lo has conseguido, cuando crees que ya no habrá más piedras por el camino, más obstáculos que te impidan ser feliz de una vez por todas, se desvanece. Se va. Desaparece. No hay una explicación razonable, ni si quiera una explicación que tenga lógica de porque nos mienten haciéndonos creer que podemos ser tan afortunados como Romeo y Julieta, que murieron por el amor que se procesaban el uno al otro, cuando en realidad no llegaremos ni a su sombra. Jamás tendremos un amor puro y sincero ya que, para ello, deberíamos dejar de intoxicarnos con lo que tenemos a nuestro alrededor. Lo peor del amor es el autoengaño, pero en él caemos todos. Nos engañamos a nosotros mismo de que la persona que hemos enco...