El verano en el que todo cambió
Aquel verano en el que todo cambió para mí, en el que los colores se tornaron más intensos, en el que el calor del verano era sofocante, en el que los días de piscina se me hacían cortos, en el que el olor a verano no desaparecía de nuestras pieles tostadas por el caliente sol. Aquel verano en el que no solo te conocí a ti, sino que conocí un millón de sensaciones nuevas que creía que ya conocía. Buenas y malas, todas juntas, acompañadas como hermanas. Un verano en el que el amor jugó sus cartas poniéndonos a ambos en la misma baraja para que nos encontrásemos en el camino de aquellos días soleados, y vaya si nos encontramos. No volvimos a separarnos. Conocí lo que era el amor a primera vista, y es que el cosquilleo que se arremolinó en mi estómago haciendo que mi pecho bombease con fuerza no me lo había provocado nadie más, o quizá sí, pero no con la misma intensidad. Una intensidad que sentí cuando tus ojos verdes conectaron con mis azules, cuando creamos el agua marina y vimos el ...