No sé cuánto tiempo había pasado desde la última vez que nos vimos, que nos vimos de verdad. La última vez que un beso había acompañado a nuestras despedidas. El roce de tu piel con la mía, nuestra piel. Pero hoy te he vuelto a ver. Allí estabas esperándome en nuestro lugar, ese que tantas veces nos había visto compartir secretos. El mismo peinado con los rizos rebeldes cayendo por tu frente; y aquel puñetero cosquilleo que sacudía mis dedos por apartarlos, por tocarlos, por sentirte a ti de nuevo. Los mismos ojos en los que una vez me había perdido y tú me habías rescatado. Aquella boca que me había susurrado tantas cosas que aún se me erizaba la piel al recordarlas. Con aquellos labios que había mordido tantas veces, con pasión, con deseo, con rabia; pero sobre todo con amor. Intenté ser fuerte, mantener la compostura. Me había mentalizado a mí misma durante el camino con palabras de ánimo porque no podía volver, no podía volver a permitirme caer. Necesitaba mantenerme distant...
Entradas
Mostrando entradas de febrero, 2020